¿Se te ocurre hacer una carrera de 100 kilómetros y más encima correr sin parar?
Este es un extracto del libro de Marc Bañuls, Correr por montaña. Muy recomendado para aquellos que se inician en el Trail Running.
Imagina que eres un tren a vapor que para generar movimiento necesita quemar carbón. Con la combustión de carbón, la caldera se calienta, logra que el agua se convierta en vapor y se produzca el funcionamiento del motor, y con ello el movimiento que hace girar los ejes de la ruedas.
Al correr largas distancias, tu cuerpo funciona de igual manera, pero sigamos hablando del tren a vapor.
Existen dos tipos de carbón, el carbón de buena calidad es un carbón de buen aspecto, se quema rápidamente y se necesita gran cantidad para dar buenos resultados. Cuando se usa, el tren viaja más rápido y puede alcanzar una gran velocidad, pero tiene un problema serio. Es "limitado" ya que con el tiempo se agota y hay que parar la máquina por la falta de combustible.
El carbón de menor calidad es de peor aspecto, demora mucho más tiempo en quemar y producir energía, pero a cambio hace que el tren funcione por más tiempo, pero a menor velocidad. Su ventaja es que es ilimitado por lo que podríamos usarlo durante muchas horas sin necesidad de recargar. Además se necesita el deposito lleno de agua, o lo más lleno posible ya que si empieza a bajar el vapor aparecerá en menor cantidad y el tren disminuirá su velocidad.
Dicho lo anterior,
Tenemos un tren que debe viajar por 100 kilómetros. Durante parte de su recorrido debe hacer dos paradas para recorrer pasajeros y para recargar carbón y llenar los depósitos de agua. El tren saldrá a las 10 de la mañana para llegar a su destino a las 12:30 del mediodía.
El tren sale puntualmente a las 10 de la mañana, va rápido, a gran velocidad, llegaremos antes de la hora prevista por lo que no se necesita llenar los depósitos de agua y carbón, sin embargo cuando queda poco menos de una hora, el tren comienza a bajar la velocidad, no funciona correctamente, sale mucho humo y va muy lento. Llega a la estación a la 1 de la tarde, es decir, media hora después de lo previsto.
Un mes de después tomamos el mismo tren para hacer la misma distancia. El horario es el mismo pero esta vez el tren sale suave y poco a poco va subiendo la velocidad, una velocidad muy suave y constante. En las paradas vemos como los operadores cargan más carbón y agua. Al final llegamos a la estación a las 12:20, es decir, 10 minutos antes de lo previsto.
En esta estrategia hubieron dos diferencias en el modo de operar cada tren. El primero abusó del carbón de buena calidad, restando importancia al carbón de menor calidad, por lo que la velocidad al principio era alta, pero entre que el carbón de buena calidad se acabo y no se rellenaron los depósitos, la caldera se comenzó a sobre calentar y el ritmo del tren comenzó a bajar. La segunda locomotora sin embargo, utilizaba más carbón de menor calidad por lo que la velocidad era más baja pero constante, el tren rellenaba los depósitos en cada parada lo que permitió una caldera en mejor condición.
Si trasladamos el ejemplo de la locomotora a nuestro cuerpo, para que el motor (corazón) funcione correctamente y llegue suficiente energía a nuestras ruedas (músculos) tenemos que poner combustible.
- El carbón de buena calidad se compone de hidratos de carbono, el que se almacena en nuestro cuerpo como glucógeno muscular y hepático. Representa el nutriente más importante para el músculo cuando se realizan ejercicios intensos y prolongados.
- El carbón de menor calidad está compuesto por grasas o lípidos que constituyen la mayor reserva de energía del organismo. El cuerpo empieza la oxidación de las grasas a partir de los veinte a treinta minutos y puede llegar a ser ilimitada, lo que es un punto a favor que debemos tener en cuenta en carreras de larga distancia. No es necesaria la adición de grasas en el ejercicio ya que pueden influir negativamente en el rendimiento. Las reservas son más que suficientes para terminar el esfuerzo.
- El agua que había en las calderas es el líquido con el que debemos hidratarnos en la prueba, es decir, el agua. Este nutriente no aporta ninguna caloría, pero es muy necesario para el buen funcionamiento del cuerpo ya que, por término medio, un 70% del peso corporal es agua. Si el super no esta debidamente hidratado, sufriremos de una deshidratación con todos los problemas que ello conlleva.
- El humo es el ácido láctico. Siempre que exista una combustión saldrá humo, lo que variará es la intensidad de la combustión, es decir, saldrá más o menos humo. Esto es lo que ocurre con nuestros músculos, ya que a mayor intensidad durante el proceso de la energía, existirá un momento donde demandará más oxigeno del que existe produciéndoselas ácido lactico.
