Esto, no pretende ser algo.

El COVID fue responsable de todo

Cuando comenzó la Pandemia del COVID por allá por 2020, yo me encontraba haciendo entrenos en pistas, en la calle y lidiando con las lesiones que cuando uno comienza a hacerse viejo suelen aparecer. Más allá de eso trataba de seguir preparándome para correr medias maratones o maratones derechamente y seguía las instrucciones de mi entrenador que siempre ha estado muy preocupado el que hacemos y cómo lo hacemos.  El punto es que en ese proceso ocurrió el cierre de las calles, de los eventos, de las juntas con el equipo y de correr junto a otros. Estábamos en Pandemia y teníamos que cuidarnos.

Un día ya aburrido de no poder entrenar y particularmente de no poder correr, mire lo que había atrás de mi casa (no es que no lo supiera) y vi la montaña. En realidad lo que vi fue un terreno cerrado, privado y en el cual no había nadie, absolutamente nadie.


Ya algunas veces había entrado a caminar, a explorar y había descubierto algunos senderos y caminos que llevaban al fondo del terreno o a otros sectores, que cruzando un canal y no sin algo de esfuerzo, permitían llegar a lugares mucho más lejanos y sin necesidad de salir a las calles o avenidas cercanas.

También descubrí que habían personas que vivían en lugares como estos donde la única forma de llegar o era en un auto ad hoc o caminando. Qué locura, había casas que no se veían desde la calle.

Entonces, la revelación surgió. Acá puedo entrenar sin temor a verme con otros, a toparme con otros a incumplir esas reglas de "no puede estar cerca de otros". Era perfecto, imaginen un lugar cercado con panderetas, zarzamora, empalizadas y donde las 24 horas no hay nadie, salvo algunos perros que te miran y ladran a la distancia.


Durante gran parte del año entrene acá. Aquí hice series, subidas, fartlek, caminatas, me tropecé, me caí y también sude la gota.
Acá me di cuenta que a la distancia habían cerros, montañas y que correr en terrenos pedregosos, barrosos, y pastosos, tenía también su encanto.
No todo eran maratones o medias maratones en asfalto y un detalle no menor, las lesiones disminuyeron de forma importante.

Con el paso de los meses empece a a buscar otros lugares con las mismas características y puse mis ojos en los cerros del sector en que vivo hace ya algunos años. Ya me habían comentado algunos conocidos que esos cerros estaban llenos de senderos que te podrían llevar a diversos lugares y que podrías incluso estar varias semanas recorriendolos. Me parecía del todo entretenido considerando que toda mi vida deportiva había transcurrido en el asfalto o en pistas de atletismo y ahora resulta que podía correr en los cerros o en asfalto pero no en ese asfalto de calle entre autos y semáforos, sino que derechamente con pasto, arboles y riachuelos a un lado del camino.

Es es en la parte más alta de "Lo Cañas".

Mi relación con el correr cambio, eso fue impactante quizá porque antes no estaba preocupado por el entorno sino más bien por el logro de la posición o por tratar de ser el mejor de mi grupo. Ahora en cambio lo importante era mirar el paisaje y disfrutar el correr sin importar mayormente si lo hacía rápido o lento. Quizá ya me puse más viejo y eso precisamente hace que disfrute mucho más que antes el correr varias veces por la semana.

Ya! ¿y adónde vamos con todo esto?

Esto no pretende ser algo, la verdad (lo digo muy en serio) no creo que ser el más indicado para evangelizar o promover correr por montaña pero bueno, de todos los que conozco soy de los pocos al que le preguntan cosas sobre
  • ¿Cómo es correr por montaña?
  • ¿Dónde se puede correr?
  • ¿Que puedo hacer para no ahogarme en las subidas?
  • ¿Hay pumas por donde andas?
  • ¿Qué hago si me topo con uno de esos?
  • ¿Qué llevo?
  • ¿Qué zapatillas hay que usar?
  • ¿Si quiero entrenar toda una mañana, es necesario llevar mochila?
  • ¿Y si no tengo un reloj con mapas?

Entre otras, preguntas que me hice más de alguna vez.

Entonces y a propósito de una ruta que por mucho tiempo estuve buscando, me pregunte. Y si me pusiera a escribir sobre mis experiencias? Osea a escribir en un blog sobre rutas principalmente para que otros sepan por dónde entrar, que esperar, si hay agua en el camino, donde termina y como termina. Seguro que a una o dos personas les podría interesar.

Así que eso, veamos que sale de esto.

patodecerro

Cómo no se podía entrenar en las calles o en las pistas, me di cuenta que a las espaldas de mi casa estaba la montaña.

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